No creo que haya muchas cosas que se puedan comparar con la musica, a veces siento un poco de tristeza cuando pienso en que muchas personas no puedan valorar su incondicional compañia (ya sea por diversos tipos de factoes internos o externos) y aceptar la falta que nos hace en algunos momentos de nuestras vidas.
Escuchar y sentir musica es como si de repente y momentaneamente tuviéramos la posibilidad de zambullirnos dentro de nosotros mismos, escucharnos y reconocer nuestros sentimientos, poder tocarlos de una manera ilusoria y completamente real. Definitivamente me gustaria morir con la banda de sonido de mi vida sonando de fondo; y no me siento exagerada por sentir eso.
Estos dias de talla de telgopol estan acabando con mis manos, y definitivamente solo tengo ganas de seguir dibujando rostros..
Buena semana.